TEGUCIGALPA. En el marco de la socialización de la reforma energética, representantes de la ENEE sostuvieron una reunión con la Confraternidad Evangélica para analizar el impacto que tendría un eventual Arrebatamiento sobre el Sistema Interconectado Nacional.
Según fuentes presentes en la reunión, uno de los principales temas fue establecer cuántos megavatios dejarían de consumirse si millones de hondureños ascienden simultáneamente al cielo, permitiendo así reprogramar los apagones para los ciudadanos que permanezcan en la Tierra.
“Necesitamos escenarios realistas. Si el Arrebatamiento ocurre un domingo por la mañana, la demanda podría bajar considerablemente, pero si sucede en pleno partido del mundial, todavía quedarían suficientes aires acondicionados para mantener el déficit”, explicó un técnico mientras actualizaba una hoja de Excel titulada ‘Plan Apocalipsis v3 Final Definitivo.xlsx’.
La Confraternidad Evangélica aclaró que la fecha del evento sigue siendo un misterio y que, por lo tanto, resulta complicado elaborar un cronograma de mantenimiento. Sin embargo, se comprometió a informar a la estatal “con la mayor anticipación posible”, siempre y cuando reciban la notificación correspondiente desde instancias superiores.
Como medida preventiva, la ENEE analiza incorporar al Plan Maestro Energético una nueva categoría denominada “Contingencia Escatológica”, la cual permitiría justificar interrupciones del servicio por causas celestiales, fuerza mayor o milagros de difícil verificación.