Israel Pineda, un hondureño de 33 años viviendo en la capital de China, se cansó de que los locales no supieran preparar la comida china de verdad tal como la concibieron sus ancestros de La Mora, municipio de Choloma. Por ello, Israel, luego de perder su plata en Koriun, emprendió con un curso de cocina para pekineses de auténtica comida del Zhongguo.
Pineda, ávido comensal de baleadas con Pollo, dió detalles sobre su novedoso aporte a la gastronomía: “El curso empieza con lo básico, aprenderemos a hacer arroz, Wantán y pollo agridulce con sus típicas tajadas cantonesas. Luego subimos al nivel avanzado donde veremos como aprenderse los 500 números del menú, el mantenimiento correcto de la pecera del restaurante y a colar panes blancos con mantequilla de más en la cuenta cuando el cliente se pase de tragos. Yo sé que es irónico que yo le enseñe a los chinos cómo cocinar su propia comida, pero es la única manera de que tengan esa auténtica experiencia de comida china que no se consigue en ningún otro lado del planeta, porque ni siquiera los mejores restaurantes cantoneses pueden lograr el equilibrio perfecto entre una sopa wantan y unas canillas de albañil ” [salvavidas heladas], sentenció el chef quien pretende no saber el idioma cada vez que le cobran impuestos.
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