Comunicado oficial del Consejo Hondureño de la Empresa Privada
El COHEP, atento al bienestar de todos los hondureños, lanza hoy su campaña de ahorro energético: “Deja que el sol trabaje por ti”, en la que exhorta a la población a reducir el uso de la secadora eléctrica solo a los casos estrictamente necesarios.
Porque en el COHEP sabemos que el hondureño de a pie, ese que madruga a las 5 de la mañana, llega a casa con los pies destrozados y paga una factura de luz que le quita el sueño, lo que realmente le preocupa es si debe o no encender su secadora Samsung de 12 kilos con función vapor.
La campaña nace de un profundo análisis del sector empresarial, que detectó una amenaza silenciosa: ese 4% de la población que posee secadora eléctrica —conocido en círculos técnicos como “la gente que tiene dónde guardar una secadora”— estaba usando el aparato de forma, digamos, irresponsable. Dos veces por semana. A veces tres. Un desenfreno.
El otro 96% de la población, que seca su ropa en una cuerda entre dos palos, en el cerco de alambre, sobre las sillas del comedor o atrás del refrigerador, también fue incluido en la campaña, por razones que el equipo de comunicaciones aún está afinando.
“Nosotros vemos a Honduras como un todo,” declaró un vocero del COHEP desde la sala climatizada de sus oficinas en Tegucigalpa. “Y ese todo, en su mayoría, ya está aprovechando el sol de manera óptima, a veces sin haberlo decidido conscientemente. Eso es resiliencia. Eso es cultura.”
La campaña incluye además una serie de consejos prácticos para el hogar hondureño promedio:
- Apaga las luces del jacuzzi cuando no estés en él.
- Reduce el aire acondicionado de tu cuarto de visitas a 19°C en lugar de 17°C.
- Considera no tirar hielos a la piscina los días que no la uses.
Y por supuesto, tiende tu ropa al sol, como el 96% de tus compatriotas que lleva décadas haciéndolo sin que nadie le diera un subsidio.
Próximamente, el COHEP lanzará la segunda fase de la campaña: “¿Realmente necesitas hervir esa agua?”, dirigida especialmente a las comunidades que aún no tienen acceso al servicio eléctrico, para que reflexionen sobre si el agua que acarrean en baldes desde el río realmente vale la pena calentarla.
El COHEP: pensando en todos, hablando con algunos.