NEWSWIRE

Gremio de taxis presenta su propia app: misma tecnología que Uber, menos el aire acondicionado, unidades en buen estado y el precio fijo

Julian Casanegras — Redactor · · Lectura: 2 minutos

TEGUCIGALPA — El gremio de taxistas presentó este martes su desesperada aplicación para competir con Uber, una plataforma de tecnología idéntica a la del rival pero despojada de detalles superfluos como el aire acondicionado, unidades en buen estado, el trato cordial y la tarifa establecida de antemano. La app, descrita por sus creadores como “100% catracha”, permite al usuario solicitar un viaje, ver acercarse al conductor en el mapa y luego experimentar la emocionante sorpresa de descubrir el precio una vez sentado, basado en un algoritmo que combina la distancia, la hora y “si ya comió el taxista”. “Uber te pone todo fácil, todo calculado”, explicó un vocero del gremio mientras enrollaba la ventanilla con una manija que se le quedó en la mano. “Nosotros le devolvemos al transporte su factor humano: el regateo, la incertidumbre y ese aroma a pino-no-tan-fresco que tanto extrañaban.” Entre las funciones estrella destaca la opción “Tarifa Dinámica”, que a diferencia de Uber no sube por demanda sino “por intuición”, y el botón de “Ruta Optimizada”, que lleva al pasajero por la gasolinera donde el primo del conductor tiene que recoger algo rapidito. Usuarios que probaron la versión beta reportaron experiencias variadas. “Pedí un viaje al centro y el señor me dijo que la app marcaba 200 bolas, pero que en efectivo me lo dejaba como en 350”, relató un pasajero. “Le pregunté por qué más caro en efectivo y me dijo que esa era una pregunta muy personal.”

El gremio aseguró que la aplicación también incluye un sistema de calificación de cinco estrellas, aunque aclararon que cualquier puntuación menor a cinco “se considera una falta de respeto.” La app aun no tiene nombre.

Nota de la redacción: Este artículo es de naturaleza satírica. Cualquier similitud con personas reales, vivas, muertas o en campaña electoral, es completamente intencional pero legalmente negable.

Escrito por

Julian Casanegras