CONGRESO NACIONAL — Apenas horas después de que se discutiera con entusiasmo el Día Nacional de la Gallina, el diputado correspondiente se puso de pie en plena sesión para exigir, con voz temblorosa y mirada soñadora, la instauración del Día Nacional de la Paloma.
“Compañeros, es momento de honrar a esa noble ave que todos llevamos dentro”, declaró el legislador mientras se aflojaba la corbata. “Una paloma firme, orgullosa, que se levanta cada mañana lista para volar alto. ¿Acaso no merece su día?”
La bancada, según testigos, comprendió de inmediato el simbolismo y rompió en aplausos. Varios diputados se levantaron emocionados gritando “¡Que vuele la paloma!”, mientras otros pedían que la efeméride se celebrara “preferiblemente en la mañana”.
La moción fue aprobada por unanimidad en tiempo récord, superando la velocidad de cualquier ley sobre salud, educación o empleo en lo que va del periodo. Consultado sobre los detalles logísticos de la celebración, el diputado aclaró que la paloma “se honra individualmente, en privado, y que cada quien sabrá cómo rendirle tributo”.
Al cierre de esta edición, el Congreso evaluaba declarar la jornada completa como “festividad de la fauna nacional”, proyecto que ya cuenta con más respaldo que las reformas de la ENEE.